04 agosto 2026

OLVIDÉ DECIR ADIÓS: AUSTIN TV EN HERMOSILLO

Texto por Bere Equis

Fotos por Handré Isaí

La espera terminó el 7 de noviembre de 2025, sin embargo, sentí culpa por atender un concierto en medio del luto que se instauró en la ciudad a casi una semana del incendio en la tienda Waldo’s que dejó a 24 personas fallecidas y 15 heridas. En esas estaba, cuando los HONEY POT, con su desparpajo, energía rebosante y genialidad dieron paso a esa institución musical llamada AUSTIN TV. Con los primeros acordes sobrevino en mí una sensación de aturdimiento, las palabras al micrófono de uno de los integrantes (de esta que considero una de las bandas mexicanas más interesantes), justo me trajeron de vuelta. Al escuchar el agradecimiento de la agrupación por hacer el esfuerzo de estar ahí tomando en cuenta el contexto actual fue reconocer el dolor, la consternación, la congoja, la solastalgia.




    La pieza de fondo fue “Olvidé decir adiós”, sencillo que pertenece al álbum La última noche del mundo, título inspirado en un cuento de Ray Bradbury que plantea la pregunta: ¿Qué harías si supieras que esta es la última noche del mundo? Yo no podía dejar de pensar en las víctimas del incendio y sus familias. Tomo la atinada descripción que realizó @Devine en TikTok de esta canción en otro concierto,  para que tengan una idea de la sensación que provocó la rola: “[la melodía]arranca suave, bastante tímida, como cuando todavía tienes la esperanza de que no sea el final, las guitarras se mueven  despacio como si estuvieran midiendo el peso de lo que viene, la batería se siente como un latido que sabe que el tiempo se le acaba, pero a medida que avanza [la canción] la calma se rompe, la guitarra empieza a doler y los platillos golpean como que quisieran detenerte en la puerta y la música entera se convierte en una avalancha que te arrastra sin darte la oportunidad de mirar atrás, es ese momento exacto en el que entiendes que ya no hay nada que decir, pero aun así gritas todo lo que no dijiste, al ser solo música cada persona le da su significado, para algunos es la despedida de alguien que amaban, para otros es el cierre de una etapa, pero para todos es un recordatorio incómodo de que no siempre se puede cerrar un ciclo de la forma perfecta y tal vez ese sea el verdadero adiós, seguir adelante aún con todo lo que quedó pendiente, AUSTIN TV convirtió esta pieza en un himno silencioso de la escena independiente mexicana, demostraron que la música instrumental podía romperte el corazón sin decir una sola palabra”.

    AUSTIN TV hace que como audiencia renunciemos a la individualidad, nos lleva a la reciprocidad extrema, es decir, que todo el mundo se sincronice e interaccione con ellos. Esa identificación poderosa que generan se debe al carácter directo, sensible e inmediato de la experiencia sonora. Curiosamente la filosofía del grupo se superpuso con el estado de ánimo, con la atmósfera. Retomo otra de sus décimas: “TODXS SOMOS PARTE DE UN TOTAL". Todos estamos conectados de alguna u otra forma. Al estar allí tuve miedo, me pregunté si el recinto era seguro. Todos estábamos conectados de alguna u otra forma, y por lo mismo, no pude dejar de lado la importancia de que los espacios a los que acudimos sean seguros y que sepamos qué hacer en caso de un siniestro. Eso, eso es vital. No vamos a poder evitar que las cosas sucedan, pero sí podemos estar preparados para enfrentarlas.


Cuánta razón tienen quienes nos advierten que las emociones morales, aquellas que alteran el ánimo de una persona para tratar de comprender lo que es bueno y lo que es malo, como la empatía, la solidaridad o la indignación, surgen a través del contacto con los individuos.  En Hermosillo la comunidad ha atravesado cuando menos por dos sucesos traumáticos que marcaron a la comunidad: la tragedia del incendio de la Guardería ABC, y el más reciente, en la víspera del Día de muertos, el incendio en la tienda Waldo´s. En todos lados se habló de lo ocurrido.

Pienso que AUSTIN TV llegó en el momento propicio, nos hizo un bien. Es fácil encontrar múltiples evidencias y testimonios de que su música acompaña en los momentos más difíciles, como ellos mismos lo sostienen, cuando en ocasiones “no hay palabras exactas para describir lo que sentimos, hay música”. 



AUSTIN TV promulga ser un ente-espíritu y lo es, constituye una propuesta inteligente cuyas ideas y bagaje filosófico se centran en la identidad, la libertad y lo interrelacionados que estamos.  Rizoma (2023), es su último material discográfico en el que defienden un esquema de pensamiento incluyente, conectivo, donde sorprendentemente todo está relacionado con todo.

Dicen que filosofar siempre ha sido un acto subversivo, el tema “De la orquídea y la avispa” es emancipador. Y así nos deslizamos en el tiempo, entre canción y canción, quedándonos muy claro que el duelo es un proceso que se vive y se expresa, tan es así que hubo un episodio en el que Mr. Sensatez y Sentimientos (Acky) el guitarra principal de AUSTIN TV, sublime su ejecución técnica, por cierto, muy a su manera, expresó algo similar a lo que dijo Sófocles: El azar gobierna nuestras vidas y el futuro es completamente desconocido. Es mejor vivir como podamos, día a día. Disfrutando el ahora.

Un momento cumbre fue cuando Rata, el bajista del grupo, en un afán por sacudirnos esas emociones derivadas de situaciones negativas (como el desafortunado incendio en la tienda Waldo´s ) o cualquier otro pesar, propuso un acto colectivo liberador, un ejercicio simple: gritar en un punto específico de la melodía que interpretarían como una válvula de escape para la tensión y las emociones reprimidas, como el enojo, la frustración, la desesperación, la ansiedad y el miedo.

Sí consideramos un concierto un rito, lo que casi siempre pasa es que todo vaya de menos a más, de lo más lento a la estridencia. En mi particular punto de vista, la experiencia fue distinta, un carrusel de emociones que nos mantuvo inmersos y a pesar de la agitación de los sentidos conectados con nosotros mismos, la agrupación fue dosificando temas precisos como “Ella me conoce”, “Hazme sentir”, “Mientras las hojas caen”, “Despierta”, “Rucci”, “Quedarse es morir”, “Nadie está aquí, no hay nadie aquí, nada hay aquí”, ganándose la complicidad del público en cada interpretación, y por otra parte, “Cisne de pan”, “El hombre pánico”, “ Roy Rogers”, “Caballeros del albedrío”, “De la avispa y la orquídea”, “Shiva”, “Hasta las hifas, un micelio”, para después de la catarsis.

Hubo otros episodios integradores que vale la pena mencionar, puesto que se trató de una muestra de humildad y compañerismo: El baterista de esta banda de rock instrumental (Xnayer) tiende la mano a su homólogo de HONEY POT, visiblemente emocionado, éste sube al escenario y los acompaña en su interpretación.

Casi al final, Chíosan, la intermediaria carismática del grupo, deja su lugar y hace un llamado a la danza, el estrecho tinglado se abarrota y vibras positivas pululan en el aire.

En suma, tras poco más de 1 200 presentaciones en vivo, siendo de orígenes punkosos, amos de la distorsión cabrona con años y años cumplidos de carrera musical, los intérpretes volvieron a los escenarios asegurando lo siguiente: “la vida nos ha enseñado en estos años que AUSTIN y la música nos salvan”. Totalmente de acuerdo.


PD: Quiero externar mi agradecimiento profundo a Handré Isaí, artista visual excepcional que con generosidad y humildad compartió las imágenes que acompañan el texto, imágenes que en cuanto las vi expuestas en sus redes sociales, me volaron la cabeza, imágenes que fueron tomadas en la presentación de la banda en Hermosillo.

Alguien dijo por ahí que en el mundo hay personas “normales”, que disfrazan su especial forma de ser, pero cuando su magia te toca, ya no hay marcha atrás: La sensibilidad ante las pequeñas cosas no es una debilidad, es empatía, trascendencia, intuición y presencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario